domingo, noviembre 21, 2004

Las recomendaciones de Banorte

Roba hoy, paga con tu tarjeta

El joven yuppie maneja su auto cuando su pequeño hijo en el asiento trasero le muestra sus juguetes nuevos.

El padre, pregunta, "¿dónde los encontraste?". El niño contesta "en la juguetería".

La escena siguiente transcurre en la caja de la juguetería, en la que el padre va a pagar con su tarjeta de crédito Banorte. La cajera no llama a la vigilancia, sino que sonriente da las gracias al cliente.



El mensaje es este, no reprendas a tu hijo si comete un robo, sino que debes comprarle las cosas que quiso hurtar para demostrarle que el dinero es el factor que borra los errores, y si es con una tarjeta Banorte, mejor.

En este caso, el mercantilismo fue la solución para la falta.

Independientemente del asunto moral, tan subjetivo, tanto como como el de las "buenas costumbres" y "buenos modales", se trata de un ejemplo no muy afortunado y acorde con el valor de "justicia" que explica Grupo Banorte en su sitio de internet.

"Otorgar a cada cual lo que le corresponde con base en la razón y la verdad".

El anuncio, producto de los creativos de la agencia FCB, perdieron de vista el fondo, con el fin de explicar una situación en la que se puede usar la tarjeta de crédito bancaria.

¿Qué va a hacer el padre cuando el niño crezca y viole a una mujer?, ¿va a usar la tarjeta de crédito para pagar fianzas, servicio médico y psicólogico?. El ejemplo es drástico pero está en función de lo que demuestra la campaña publicitaria.

Si te equivocas, paga con la tarjeta.

Mal tino por esta vez de los creativos, que en el caso de los bancos, han aportado excelentes comerciales llenos de creatividad y gracia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Habia un comercial de una mujer que estaba escalando y por celular le mentia a sus padres sobre su paradero. esos son los valores que hoy se transmiten.

JC Cortes dijo...

Excelente recordatorio del comercial de Telefónica. porque efectivamente no son los mejores ejemplos en muchos casos, como el del IFE, del chavo que se pone piercings, anda en el relajo, tiene la vida vuelta de cabeza, pero se parece a su padre, sólo porque tenía su credencial de elector.

Anónimo dijo...

Pff! yo uso explorer, me voy!
Leandro.