jueves, mayo 16, 2013

El final alternativo de Pedro Páramo

Desde mis lecturas de secundaria, una de mis preferidas es "Pedro Páramo" de Juan Rulfo.

Nunca me he jactado de conocer a fondo todas las palabras que publicó Rulfo o su biografía, pero sí hubo un tiempo que me dio por buscar cualquier cosa que hubiera publicado el autor, texto, guion, fotografía (y años tardé en ver su participación en la película "En este pueblo no hay ladrones").

El caso es que, aprovechando el cumpleaños del escritor jalisciense, que hoy festejaría 96 años, recordé que hace tiempo subí una foto para compartirla en Twitter y que fue por el simple acto de compartir: la última página del borrador de "Pedro Páramo" escrito a máquina por Juan Rulfo.

No había reparado que este es uno de los eventos más importantes de mi trabajo: el haber tenido en mis manos ese manuscrito que por años fue o es albergado en la Centro Mexicano de Escritores que pedía estos documentos (los borradores) como el comprobante final de que las becas fueron aprovechadas.

Esa última página, la 128, con un par de tachones y la palabra "Fin" escrita por Rulfo es valiosísima para quienes adoramos la obra del autor.
 

"Y junto a la Media Luna quedó siempre aquel desparramadero de piedras que fue Pedro Páramo".

Y por qué es valiosísima, porque está escrita después del final del libro que todos conocemos.

Fue como descubrir un tesoro, como estar en otra dimensión, algo así habrán sentido quienes descubrieron Machu Picchu o la tumba de Tutankamon y también lo fue confirmar lo que ya estaba muy documentado, que el título fue originalmente "Los Murmullos".

En el tiempo que la vi, sería 1999, la emoción se fue al piso, rebotó, dio dos vueltas a la biblioteca donde estaban otras obras originales de Fuentes, García Márquez y otros tantos y volvió a mi para cerrarme la boca y balbucear un poco.

Ese fue el final que "no fue" y qué bueno que no fue, porque pese a ser una frase hermosa, es más contundente la que quedó al final del libro: "Dio un golpe seco contra la tierra y se fue desmoronando como si fuera un montón de piedras."

Según la prensa, el Centro ya desapareció, y aquí debo agregar mi agradecimiento a la cordobesa Martha Domínguez, que por años administró el lugar y tuvo la oportunidad de platicar con todos los escritores que recibieron beca en ese lugar. Ella, fue quien abrió una de las vitrinas para sacar el borrador de Rulfo y permitirme tener por un momento, ese tesoro en mis manos.

miércoles, febrero 27, 2013

Sonó la campana, "maestra"...

Elba Esther, tras las rejas.
Si fuera marcador futbolero, este sería: México 1- Gobernantes 11, o 12... o 70...

La detención de Elba Esther Gordillo Morales no es realmente un triunfo de la justicia, no. Se trata de un ajuste de cuentas del actual gobierno priista.

Es su modus operandi, ocurrió en los ochentas con la Quina, se tiñó de sangre con Colosio y Ruiz Massieu, se han seguido con Lankenau y con otras figuras que vienen a la mente con la detención de la "maestra".

Elba Esther, que se llenaba la boca de hablar de los derechos de los maestros y de reiterarles que "poder es poder", nunca dejó de ser priista, usó para ellos todo el poder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), era un botín de votos, pero, fue más ambiciosa que priista y cuando hubo que cambiar las velas porque el aire tomó otra dirección, no dudó en teñirse de color.

Esa, entre otras razones, el levantar al magisterio contra el PRI, el armar un partido a manera de franquicia para ir contra el tricolor, entre otros motivos, fueron las razones.

¿Cuántos reportajes, cuántos libros, cuántas anécdotas existen sobre la maestra y el uso de recursos de los trabajadores para fines personales? ¿Por qué no se actuó en los noventas, cuando ya existían las muestras de corrupción?

Las hummers, los viajes, los bonos, las casas en el extrajero, el uso de brujos africanos, las operaciones plásticas, son un buen argumento con facturas, pero hubo daños que no usó de papeles para su registro.

Ni el humano acto de donar un riñón a su marido, ya fallecido, salvan a la "maestra" de un juicio social.

Y por otro lado, pocos creen que la aplicación de la medida judicial realmente vaya en franco alineamiento con uno o muchos delitos.

Nadie le quita el aroma de que Elba Esther era un estorbo para el dinosaurio priista que comenzó a dar coletazos luego de retomar el poder. La "maestra" es un claro obstáculo para la reforma educativa que promueve el gobierno del PRI.

Ahora, en función de la lógica, la población vía redes sociales, reclama otras cabezas, en primer lugar, la de Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato petrolero y de ahí, la lista crece como para que las autoridades digan que ese caso no es tan claro como el de Elba Esther. Ahí no ha pesado el Pemexgate priista, tampoco el préstamo millonario o la exhibición de los hijos de Romero paseando por el mundo o adquiriendo un auto Ferrari, inalcanzable (en todos los sentidos) para un obrero de Pemex.

Queda para el anecdotario nacional esa imagen del diagrama de transacciones que realizó Elba Esther según los investigadores de Hacienda, un ejercicio que difícilmente veremos para casos como el Monexgate o los gastos de campaña de Enrique Peña Nieto.

sábado, enero 12, 2013

Cantona, una ciudad de piedra

Piedra sobre piedra hay una ciudad sin habitantes en el Oriente-Sur del estado de Puebla, casi en los límites de Veracruz.
Piedra sobre piedra, sin argamasa que las una, forman plataformas, pasillos, callejones, fortines, plazas, juegos de pelota, edificios y templos en una región árida cercana a la cabecera de Tepeyehualco, en la carretera que lleva a Perote en el vecino estado.
Piedra sobre piedra, una cultura sin precisar, levantó esta ciudad que servía de centro comercial y paso obligado para los viajeros mesoamericanos que se trasladaban del Golfo de México a lo que hoy es el Centro de México y que sirvió de hogar por lo menos para tres culturas.
Piedra sobre piedra fue construida Cantona, una zona arqueológica tan vieja como la era cristiana, con una extensión de 25 hectáreas que se recorren en casi tres horas.

La importancia
David Roberto Cuevas Pastrana, responsable de la parte administrativa de la Zona Arqueológica Cantona, explica a El Mundo lo que es esta ciudad dura que se erige, piedra sobre piedra, en las faldas, pendientes y cumbre de un cerro que tiene una mezcla de vegetación boscosa y desértica.
"Cantona como zona arqueológica es un punto muy importante en toda la cuenca Oriente del estado de Puebla (...) compitió únicamente con Teotihuacan, hablamos de su época de mayor empuje que fue en los 600 a 900 de esta era, aunque se tienen algunos indicios de que había población establecida, hablamos de 600 antes de nuestra era".
La impresión que deja al visitante es de un complejo habitacional organizado, un laberinto de pasajes que requieren de señalamientos de los expertos para subir lentamente las tres etapas arquitectónicas que sirvieron originalmente a tres culturas al menos.
Explica Cuevas Pastrana: "se tiene conocimiento que en diferentes momentos se establecieron diferentes pobladores, se han encontrado vestigios tanto de totonacos, cholutecas e incluso teotihuacanos y algunos ornamentos que se han rescatado incluso de Oaxaca (...) sin embargo, no hay una cultura que se haya establecido permanentemente durante la existencia de Cantona.
"Cantona era una ciudad que era un punto obligado de paso entre los desplazamientos de gente del Golfo hacia el Centro y en el sentido inverso y necesariamente aquí era una ciudad que congregó a diferentes culturas y en el intercambio sobretodo de materiales de artículos, lo que aquí se comerciaba era con el trabajo de obsidiana".

La estructura
Centro del comercio de obsidiana, Cantona, hoy abre sus 27 áreas a unos 35 mil visitantes cada año que constan, explica Cuevas Pastrana de "en la parte baja: terrazas, un mirador, un acceso ya totalmente restaurado a la acrópolis, que es la parte alta donde tenemos juegos de pelota, patios ceremoniales y pirámides".
En un artículo publicado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el arqueólogo Ángel García Cook, director del Proyecto Arqueológico Cantona, explicó que “en el sitio hay una asimetría provocada. Tanto la planificación de la ciudad como de cada construcción carece de simetría y se adapta a la superficie natural del terreno, ya sea loma o ladera”.
En resumen, "la ciudad estaba comunicada por una compleja red de calzadas cerradas, calles, pasillos y callejones privados, que suman alrededor de cuatro mil"
En el sitio, está además uno de los juegos de pelota más grande de Mesoamérica y la llamada Plaza de la Fertilidad, "donde se han encontrado trabajos en piedra de falos que enterraban en la Madre Tierra para tener buenas cosechas", dice Cuevas Pastrana de los antiguos agricultores de la zona.
A más de 17 años de su apertura, el sitio comienza a tener los resultados de una larga espera de recursos que incluyó carreteras, instalación de electricidad y otros servicios, pero nada que fuera necesario en los tiempos que se levantó, piedra sobre piedra, la gran ciudad de Cantona.

El museo resume la historia

A los pies de la zona arqueológica está el Museo de Sitio de Cantona, dentro del municipio de Tepeyehualco, Puebla.
Contiene 600 objetos prehispánicos, recuperados en 20 años de investigaciones arqueológicas.
El museo alberga también artefactos de obsidiana, entre los que destacan cuchillos de sacrificio de 2 mil años de antigüedad, figurillas de barro, instrumentos musicales de caracol y cerámica, y una serie de esculturas fálicas que se encontraron en la escalinata de la pirámide central de la Plaza de la Fertilidad, además se explica tres temáticas: La Ciudad, La explotación de la obsidiana y La Cosmovisión.
Su administrador, David Cuevas Pastrana, explica que pasaron 10 años en la gestión para exigirlo y hoy, aunque tienen lo básico, algunos recursos fluyen lentamente.
"No falta el recurso para lo básico, pero ha sido dentro del desarrollo, tienen que ver con los apoyos externos que muchas veces no llegan como quisiera de rápido, como la vía carretera, la luz eléctrica, como es una serie de cuestiones".
Resume Cuevas, "es un sitio muy atractivo" e invita a que "antes que ver los centros comerciales, a ver los aparadores que vengan a visitar un sitio arqueológico tan sano y tan lleno de aire puro".


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A manera de epílogo:
Cantona no tiene ninguna raíz de alguna lengua prehispánica, el nombre deriva de un témino latino y así se ha seguido llamando desde que se tiene el primer documento escrito que el explorador francés Henri (Louis Fréderic) de Saussure (1829-1905 Ginebra) elaboró por el año 1850-1855, se dio cuenta que existía una ciudad prehispánica abandonada y la recorrió, se entiende que vio las dimensiones que tuvo esta gran ciudad que le dio por llamarla 'La Gran Casa o el Gran Cantón'.

Texto publicado en El Mundo de Tehuacán el 6 de enero de 2013

sábado, diciembre 08, 2012

Lennon, no es el único...


>> Hoy se cumplen 32 años del asesinato de John Lennon, creador de un himno que se eterniza por promover la paz

"You may say I'm a dreamer,
but I'm not the only one"

 Fragmento de Imagine

Para los fans de Los Beatles, el 8 de diciembre tiene un sabor agridulce. Por un lado recuerdan al creador del cuarteto de Liverpool con homenajes por todo el mundo, recuerdan con ello, parte de su legado de paz mezclado con mercadotecnia.
Por otro, que el lamentable crimen ocurrido en 1980 les quitó una estrella y truncó la posibilidad de ver nuevamente juntos a los Fab Four.
Esta fecha, remarcada en el calendario de los beatle-fans, arroja a los neófitos en el tema a un puñado de piezas representativas de Lennon, entre las que destaca, muy por encima de todas: Imagine.
La pieza, interpretada por la voz nasal del hombre nacido en Liverpool un 9 de octubre de 1940, es una balada sencilla guiada por los acordes del piano de Lennon y la batería de Alan White (14 de junio de 1949), uno de los bateristas del grupo Yes, pero lo rústico de la pieza no le quita que sin ser una marcha, sea un himno de paz en todos los rincones del planeta.
Para muchos, Imagine es una pieza donde sólo aparece Lennon frente a su piano blanco en una sala iluminada por la luz que entra por las ventanas de su residencia en Ascot, Inglaterra, pero es más que eso en el plano social. Imagine tiene como antecedentes otras canciones revolucionarias e invocadoras del amor de John como "Help", "All You need is love", "Across the Universe", "Revolution" e ˝In my life" (aunque tengan la firma pactada Lennon&McCartney).

La necesaria Imagine
Imagine, puede ser para muchos la máxima representación de Lennon, un hombre al que siempre se le ha relacionado con la promoción de la paz y el amor, que permaneció en cama con Yoko frente a los medios, igual en Amsterdam que en Montreal, que se manifestó en las calles y en espectaculares contra la guerra y que enfrentó al sistema judicial de los Estados Unidos.
Para otros, puede ser una pieza melosa que no tenía otro objetivo que vender discos y que es aprovechada de forma cursi para hablar de la paz en el mundo.
Lo que es claro, es que la pieza apareció en una época necesitada de motivos pacifistas, en 1971, con un mundo dividido en dos bloques ideológicos que tenían el dedo encima de los detonantes de bombas atómicas y guardando arsenales que aún hoy son usados en guerras locales. Pero también, apareció en una época madura de Lennon, que salía de la era Beatle, después de haber conseguido que el grupo alcanzara la cúspide y cerrara su ciclo con lo mejor de sus creaciones.

¿Qué fue para Lennon?

Antes de Imagine, el pasado inmediato de Lennon era una vorágine de eventos que transformaron su vida en una década llena de frivolidad, dinero y excesos "padecidos" por el músico que no tuvo empacho en decir que Los Beatles eran más populares que Jesucristo (aunque después tuvo que aclarar la intención de su frase).
Además, John traía un peso que parecía justificar su rebeldía, su padre lo había abandonado sin conocerlo siquiera (lo reencontró ya en los tiempos que la fama lo encumbraba), su madre Julia lo dejó también al cuidado de su tía Mimi a los cinco años y cuando parecía que la recuperaba en plena adolescencia, la volvió a perder cuando un ebrio la atropelló en calles de Liverpool.
Pero, más allá de la historia previa, el mismo John sintetiza lo que fue Imagine en varias entrevistas.
De acuerdo con el libro "Lennon en América (1971-1980) basado en parte de los diarios perdidos de Lennon", John consideraba a la canción de la siguiente forma: "Imagine es un gran éxito en casi todas partes (...) es una canción anti-religiosa, anti-nacionalista, anti-convencional y anti-capitalista".
En una larga entrevista para la revista Playboy, Lennon explicó que tanto Imagine como otras piezas compuestas en la era de la Plastic Ono Band "son tan buenas como lo mejor de mi anterior producción. Es posible que para poder darse cuenta de esto necesite usted 20 ó 30 años, pero así es (...) no quiero juzgar si 'I am the Walrus' es mejor o peor que Imagine. Yo hago canciones. Que las juzguen los otros.".
Y agregó: "Con Imagine estábamos diciendo: '¿Pueden imaginarse un mundo sin países ni religiones?' Es el mismo mensaje (de Give Peace a Chance), una y otra vez. Y es un mensaje positivo".

La influencia de Yoko

Para muchos, Yoko Ono es el factor irrefutable de la separación de Los Beatles (aunque recientemente Paul McCartney ya le quito ese peso de encima) y no ha sido valorada como una, si no es que la principal, inspiración de John Lennon después de conocerla en 1966.
Imagine no es la excepción. En su letra aparecen frases que Yoko ya había usado en un libro publicado en 1964.
Basta recordar el primer verso de la canción: Imagine There’s No Heaven” (Imagina que no hay cielo).
El texto de Yoko titulado "Grapefruit" tenía frases como "imagina un pez de colores nadando por el cielo", aunque Lennon le aplica una carga social que le hace "perdonable" este hecho.
Yoko tenía una visión de lo que pretendía John.
En el documental Imagine dirigido por Andrew Solt (1988), la esposa de John explica: "Imagine era una faceta suya, cristalizaba su idea del mundo, cristalizaba su idealismo. era algo que quería decirle al mundo".
Ya antes quería cambiarlo con "Revolution", "todos queremos cambiar al mundo", pero a la vez era irónico, porque en "Across the Universe" escribió "Nadie va a cambiar mi mundo"...
En ese documental, en un aparente encuentro con un fan que logró filtrarse a su residencia, John le explica: "No confundas las canciones con tu propia vida, pueden ser relevantes en tu vida, pero también hay otras cosas (...) sólo soy un tipo que escribe canciones".

Himno de paz

Imagine tomó fuerza en las listas de popularidad nueve años después de salir a la luz con el asesinato de John y 40 años después, por la generosidad de Yoko, cuando la canción se volvió himno para la agrupación Amnistía Internacional a la que la japonesa cedió los derechos de esta y otras piezas de Lennon.
"John la escribió con un profundo amor por el ser humano y una honda preocupación por el futuro de éste", dijo Yoko a propósito de este evento.
Así, Imagine se consolidó como un himno pop a los deseos de paz de quien, cierto, fue un revolucionario, un hombre que era un soñador, pero también sabía que no era el único...



Publicado en Diario El Mundo el 8 de diciembre de 2012

sábado, noviembre 03, 2012

La tumba en el cerro de Cuthá

Prógalo (diría Tres Patines): Compartimos esta experiencia que nos llevó a conocer una zona arqueológica no muy conocida y poco accesible. De este paseo, concluimos que la cultura popoloca de hace mil años, se moriría de risa ante la resistencia de tecnología del calzado deportivo alemán.

La tumba en el cerro de Cuthá.
 Rodeada de piedras cúbicas, una entrada revela la historia de un gobernador muerto hace más de mil años años, no es una tumba cualquiera, está ubicada entre los cerros más altos de Zapotitlán Salinas y para llegar a ella se debe caminar al menos una hora entre senderos nada amables, vegetación desértica, e insectos para llegar al que fue uno de los centros de poder más importantes de lo que ahora conocemos como los estados de Puebla y Oaxaca.

La tumba es la cereza del pastel para un paseo que incluye: conocer una parte importante de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán y lo que queda de edificios, terrazas, juegos de pelota, calles y otros montículos del pueblo de Cuthá, que da nombre al  cerro “de la máscara” como también se le conoce.

Tropezando entre piedras, más de una con vestigios fósiles, el arduo camino implica sortear las espinas de diversos tipos de biznagas, nopales, órganos, magueyes, lechuguillas (invaluables si el agua se agota) y otros arbustos que rasguñan al menor acercamiento la piel, la ropa o las mochilas.

A unos mil 700 metros sobre el nivel del mar, el pedrerío apenas se ve en el camino, rodeado de una de las vegetaciones más ricas del territorio semiárido mexicano, en un espacio mínimo se pueden localizar cactáceas con espinas haciendo círculos, saliendo de un centro, espinas largas, cortas, órganos de 10 o más metros de altura, cactus en forma de globo, cilindro o en forma de arbusto confirmando lo escrito en el catálogo “Catus, cactáceas de la Reserva de la Biosfera Tehuacán-Cuicatlán” de Emmanuel Bolaños (2009).

Hacia abajo, en un peñasco, un zopilote levanta el vuelo sobre un valle que se distingue por una enorme cicatriz, que no es más que el cauce seco del río Zapotitlán y cada paso arriba las telarañas son un obstáculo constante que se eliminan con varas.

En este cerro, no hay depredación evidente, protegida la Biosfera, por el contrario, hierve en vegetación y las especies, como el venado y el tigrillo o tigre montés, poco a poco han regresado a su hábitat, comenta Leonardo Noé García Vázquez, representante de Paleoparque Las Ventas, que acompañado de Mario sirven de guía para una caminata de más de un kilómetro cuesta arriba.

Tras la subida, el premio es una planicie de unas 9.5 hectáreas que alguna vez fue habitada y que hoy está invadida por vegetación de la zona.

Al paso, arbustos y cactus ocultan un promontorio de rocas que alguna vez fue una construcción útil y cerca, otros montículos evidencian lo que fueron edificios y la indudable arquitectura de un muro, parte de una pirámide.

A los ojos del visitante contemporáneo, todo es nuevo, pero, de acuerdo con el libro “Cutha, El cerro de La Mascara: Arqueologia y etnicidad en el Sur de Puebla” de Blas Roman Castellon Huerta (2006), los primeros estudios de la zona se realizaron a principios del siglo XX, en 1905, cuando el doctor Nicolás León y el etnógrafo francés León Diguet, por separado, visitaron este espacio arqueológico.
Vista desde el cerro hacia el Oriente.
En el documento, Castellón Huerta detalla la riqueza del lugar y explica con gráficos y fotos el tipo de construcciones que existen cuyos vestigios aún miran al valle de Zapotitlán Salinas.

Reportado oficialmente como referencia nacional en 1936 en el Atlas arquelógico de la República Mexicana, Cuthá fue “uno de los centros de poder más importante de la zona que se encuentra entre el Valle de Tehuacán, el centro sur de Puebla y regiones circundantes en la zona montañosa limítrofe con Oaxaca”.

El cerro, inmerso en una historia milenaria que lo incluye dentro de asentamientos que datan del año 7 mil antes de Cristo, según el libro Valle de Tehuacán y Cañada de Cuicatlán, historia, ecología y cultura de Diódoro Granados, Georgina López y Miguel Angel Hernández, fue con el paso del tiempo un espacio habitado por chocho-popolocas hacia el 150 antes de Cristo y tuvo una historia cultural de unos 1700 años.

Aquí, bulló la vida entre pobladores que conocían bien las antiguas tradiciones religiosas y constructivas de la zona Mixteca, de los valles centrales de Oaxaca, de la zona centro-sur de Puebla “y, seguramente, de otras zonas más alejadas”, según el texto de Castellón.

El lugar, que alguna vez fuera un punto de comercio de sal y el punto que dio vida a Zapotitlán, hoy es un mar de silencio que sólo lo invade el ruido de las chicharras, los grillos, el vuelo de los insectos, de vez en cuando algunos altavoces que se oyen a lo lejos y los autos que circulan por la carretera Tehuacán-Huajuapan de León que serpentea a los pies del cerro.


La tumba

A 200 metros de altura desde el valle, los miles de órganos parecen defender la fortificación más conservada en el Cerro de Cuthá.

La vegetación disminuye para exhibir un fuerte que se levanta sobre rocas cúbicas y basalto, un espacio que sirve de acceso y conforme se avanza hacia él, el polvoso camino de 9 metros se pierde en la piedra para ingresar a un túnel de un metro de alto por unos 80 centímetros de ancho que dirige a la bóveda central a la cual finalmente se accede mediante unos escalones rudimentarios.

Dentro, el aire se mezcla con una humedad centenaria en el espacio cuadrado al centro de la tumba que mide 1.2 metros por lado y 1.9 metros de altura.

Castellón lo midió todo en 1994 y reportó lo que se puede ver. Tres nichos de aproximadamente un metro cúbico rodean el espacio central y sobre las paredes, se ve la piedra caliza cortada así como trabes de basalto.

La entrada es la única fuente de luz lo que obliga al uso de lámparas y a superar cualquier amenaza de claustrofobia.
Vista desde el fondo de la tumba.
La tumba, que algunos historiadores aseguran albergó el cadáver de un gobernante de nombre Xapotl, es prueba de que la planicie tuvo un tiempo de esplendor.

El mismo Castellón explica, que en una cronología de más de mil 400 años desde el 150 después de Cristo (dC) hasta el año 1550, la construcción pudo levantarse entre los años 650 a 950 (dC).

“El momento de apogeo de Cuthá ocurrió durante su periodo IV (650-950 dC) (...) Durante esta época se construyó la cripta funeraria que está dentro del edificio piramidal en la parte alta del sitio”, dice en su libro.

En este período, el número de construcciones llegó a las 250, era un señorío independiente con alianza con los aztecas, pero gradualmente la población comenzó a menguar hasta unos 300 años antes de la Conquista (1521), tiempo en que Cuthá “fue un sitio con actividad mínima, posiblemente de tipo ceremonial funerario y, de manera ocasional”.

Hoy, el cerro de Cuthá aún alimenta parte de la economía de la zona de Zapotitlán Salinas, así como lo alimentó de habitantes tras la Conquista, mantiene una intensa vida biológica y guarda secretos y maravillas para aquellos que se aventuren a subir sus laderas y llegar a la cúspide, desde donde se observa el espléndido paisaje del Sur de Puebla.

No es la mejor infografía, pero este es más o menos el recorrido.

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Advertencia
Subir el Cerro de Cuthá no es cualquier paseo. Sus veredas son intrincadas y los riesgos son constantes, por ello, Leonardo Noé García Vázquez, representante del Paleoparque Las Ventas sugiere solicitar guías para evitar perderse en la montaña.

Advierte de las posibilidades de perderse y cuenta “nos ha tocado el caso de venir a bajar gente a la medianoche que hacen fogatas porque están perdidas. Lo recomendable es que vengan con un guía”.

Recomienda acudir con calzado cómodo y resistente (tipo bota, no tenis), camisas de manga larga, sombreros, suficiente agua y acudir lo más temprano posible para evitar las altas temperaturas de la zona, sugiere iniciar la caminata a las 07:00.


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La vida en el cerro

  • Calificados como chocho-popolocas o popolocas, los habitantes del Cerro de Cuthá hicieron de su altiplano, una población que duró casi mil 700 años.

  • 150 Antes de Cristo (aC)-250 Después de Cristo (dC)
En este periodo, con 52 estructuras reconocidas, destacan varias observaciones. Posiblemente fue aquí, en la parte más alta de Cuthá, donde se inició la arquitectura formal del sitio.

  • 250 dC - 500 dC
En esta época, la contrucción en el interior del sitio se intensifica con 149 estructuras ocupadas, lo cual representa más del doble del periodo anterior.

  • 500 dC-650 dC
Sólo hay algunas variantes. El número de edificios aumenta a 158

  • 650 dC -950 dC
En esta época Cuthá alcanza su máximo grado de ocupación con 215 estructuras representadas a lo largo de 300 años. Es el clímax del sitio.

  • 950 dC- 1250 dC
Durante esta época se observa un rápido descenso de la ocupación interna de Cuthá.

  • 1250 dC-1550 dC
El último periodo de ocupación de Cuthá, atestiguado por sólo 25 estructuras con actividad evidente.

Artículo publicado el 31 de octubre en El Mundo de Tehuacán

lunes, octubre 22, 2012

Pobre Blanca...

El trueno nos dejó impactados a la pequeña y a mi...

Quizás fue la fuente de poder, quizás fue lo que antes era en las TV el cinescopio, el caso es que Blanca se fue a negros en cosa de un chispazo cuando leía un inocente cable USB al cual transferiría datos...

Aunque obsoleto, era un equipo eficiente, pero cierto, ya viejo en estos tiempos donde la caducidad cada vez se acorta más en cosa de tecnología... es de los tiempos en que Apple respetaba el entorno Mac y sólo permitía procesadores Power PC, en este caso, un G4.

Ya no recuerdo bien el año en que Blanca llegó a mis manos, quizás fue el 2003 o 2004, reluciente y alba de cabo a rabo, que a propósito de rabos, siempre vi que su parte trasera se parecía mucho a la punta de los transbordadores espaciales de la NASA, por cierto, también ya obsoletos y pasados a la historia.

Blanca es una eMac, cuando apareció presumió que era capaz de contenter dos sistemas operativos sin problema, los viejos MacOS 9 y el reluciente X Jaguar...

Su "e" antes de Mac no era otra cosa que el indicativo de que era un equipo Apple destinado a la educación por su bajo costo, esas ideas que tuvo Steve Jobs para mejorar al mundo, y por lo que se sabe, con este modelo ayudó, al menos en EU a que la tecnología llegara a los estudiantes y más allá, debido a que la eMac llegó al público hasta el 2006, cuando se dejaron de fabricar.

Contuvo en sí algunos de estos últimos felinos, pero Blanca se atoró en el 10.3.9, ya no conoció tigres y leones, pero era suficiente para soportar con eficiencia Illustrator, InDesign y Photoshop, también tuvo "sus aventuras" con Fireworks, Flash y sus inconfesables devaneos con la insoportable paquetería Office...

Blanca me ayudó a enamorar a mi esposa con un video hecho en Garage Band y hasta la hizo de estudio de sonido para salvar algunas cosas de Lennon, Tin Tan, Pedro Infante y hasta de Plaza Sésamo.

Escaneó a toda la familia (incluídos los muertos), bajó fotos, videos, armó playlist para pachangas, me hizo feliz albergando en su memoria toda una fonoteca de aquel viejo programa cubano de La Tremenda Corte y en ella se escribió casi en su totalidad el contenido de este blog, hasta ahora... en ella encontré vía web las voces de Rulfo, Cortázar y Borges (impensable conseguirlas antes de internet).

Permitió que se le ampliara su memoria ram (no tanto, a menos de un giga) y nos atrevimos a cambiarle su lector de CD por un "moderno" quemador de "DVDs" que tenía como gran "virtud" ser multiregión sólo cuatro veces (la última región leída sería su "para siempre")...

Compartió felizmente datos con un iPod, pero ya fue incapaz de entablar relación con los iPhones y los iPads, simplemente porque su lenguaje era arcaico ante lo nuevo. Poner a Blanca con un iPhone o un iPad era como hacer entender a Hernán Cortés con su castellano antiguo lo que es un chat, Twitter o una WiFi.

Quizás pueda ser reparada con algunas partes extraídas de otras eMacs, ya algún experto le explicaré los transplantes, "sí, los dos riñones y el hígado, las córneas ¡claro!, ¿se puede el corazón?... no, la memoria no, esa por favor que quede intacta, sólo amplíela... que quede bien aunque se parezca un poco a Wall-e (que también es Mac)".

Pero, también veo lo inevitable, que "al quedar", la advertencia técnica sea terminal: "pues ya quedó, pero no tendrá mucha vida útil y ya no puede escalarse más".

Hoy Blanca está muy silenciosa, no tiene su fiesta ochentera apoyada en las bocinas Altec... no salen sus sonidos Funk, Glass o Sosumi, es materia fría de cristal, plástico y algunos metales venenosos y tengo perdidas las esperanzas que por ahora libere el guitarrazo inicial que emiten todas las Mac...

Pobre Blanca...

sábado, octubre 20, 2012

El chivo dijo sus líneas y se fue vivo...

El protagonista.
Al dicho de "Ave María Purísima", el agua bendita cae en el chivo atado de las cuatro patas y adornado con flores de cempasúchil, dos hombres lo sostienen al centro del escenario mientras miles de ojos ponen atención en la representación "civilizada" del inicio de la Matanza.

Es temporada del mole de caderas, los matanceros bendicen sus labores y con ese gesto también a los miles de chivos que serán (ya son) sacrificados.

El que fuera un evento "privado", hoy es presenciado por cientos de personas, el gobernador Rafael Moreno Valle, autoridades locales y prensa.

El rezo termina con la constricción de todos los actores sobre el cuadrilátero que sirvió toda la mañana para danzas regionales desde tres horas atrás. Aún se ven pétalos de flores amarillas, dulces y pedazos de hojas de tamal.


Todo es seriedad mientras el chivo es retirado temporalmente, ya bendito, para dar paso al ritual que mezcla una oración cantada y un baile amenizado por la Banda municipal de Tehuacán.

Huaraches, huipiles, rebosos, sombreros, faldas largas, calzones de manta, pañuelos y mandiles hacen una lento desfile multicolor que habla de Jesucristo, de las bendiciones y del trabajo de los campesinos.
La bendición del chivo.

"Virgen Santa bendice la matanza", canta la voz del profesor Martín Juárez Gallardo, responsable de la danza de la matanza y director de la Compañía Libre de Danza.

Unos treinta participantes de la compañía caminan lentamente en un acto simbólico y nostálgico, es, un "alabado", un canto que invoca el perdón de pecados y encomienda al "Señor" el alma de los chivitos.


Anuncia que vinieron de muy lejos con nuestros chivos, explica Juárez Gallardo.
Al frente de la peregrinación teatral está Fabiola del Carmen Pérez llevando un humeante y oloroso saumerio.


Vistiendo el traje de Santa María de la Asunción Coapan, Fabiola lleva más allá su actuación: "No nada más es salir al principio, es algo más cultural, algo que hace de nosotros lo que somos en Tehuacán", dice.

El lento andar termina para dar paso al baile, y hombres y mujeres giran, saltan y dan pasos en una danza que siempre tiene como protagonistas a un chivo cargado en los hombros de Emmanuel Méndez y un cuchillo que lo sigue de cerca.

El animal bala sus "líneas" en la obra e intenta zafarse del cuello y manos que lo sostienen, pero es inútil, se sacude y vuelve a balar mientras la música toma un ritmo frenético que hace que las largas faldas vuelen levantando la basura de las danzas anteriores.


La danza apenas lleva 60 años en el escenario y en 1972 ganó un premio nacional de danza. Antes, era de los campesinos que se llenaban de sangre; hoy ya no ocurre eso, hasta puede decirse que el trato al chivo es benévolo y su muerte es simulada entre sonrisas a la vez que el caprino es retirado con la cabeza en una cubeta. No hay heridas. El chivo se va vivo, el ritual concluye.
Acoso permanente contra el chivo.

Aparecen en escena estudiantes de la Escuela Jorge L. Tamayo en una banda mariachi que baila y toca a la vez.

Interpretan varias, pero el gobernador continúa con su agenda y apenas concluye la primera pieza se va, ya no escucha "Qué chula es Puebla".
Las danzas previas, las que dejaron decenas de pétalos de cempasúchil en los bolsillos.
* Publicado en El Mundo de Tehuacán el 19 de octubre de 2012