La filtración domina al medio
¿Hasta dónde llega la responsabilidad de un periodista para que la suspicacia, que revuelve los casos y motiva la desconfianza de las instituciones, sea menor y algunos temas se aclaren en el menor tiempo?
¿Cuánta responsabilidad tiene un periodista en un escándalo desatado por una filtración en la que hubo una nula investigación?
Hay casos legendarios de la filtración de datos hacia periodistas, quizás sea una exageración, pero en un 90% esas filtraciones tenían un motivo, una pretención, una conveniencia.
Hay una diminuta frontera entre el profesionalismo y la inocencia de los trabajadores de las noticias. ¿Quién piensa que si me dan un video o un audio comprometedor es por civismo?.
¿Es el periodista en este caso, un punto inevitable en el camino de la corrupción?, ¿hasta dónde llega el hambre de poder de la fuente y la del periodista que ganará la nota?.
Todos, quienes nos interesamos en la información conocemos el caso histórico denominado
Watergate.
Carl Bernstein y Robert Woodward
Los reporteros Robert Woodward y Carl Bernstein del
The Washington Post tuvieron como fuente a alguien a quien llamaron "Garganta profunda", de quien emanó la información vital para que se descubriera una red de golpeo hacia políticos opositores al presidente
Richard Nixon, quien al verse descubierto, renunció.
Los periodistas nunca dieron a conocer el nombre de la fuente en los momentos más críticos. Había investigación, ni dudarlo.
El periodista que reconoce que se le está filtrando la información, no aparenta que realiza un trabajo profesional de investigación, sino que admite ante sus lectores, radioescuchas o televidentes, que puede estar siendo utilizado por alguien.
En México, se han repetido insistentemente las filtraciones de información que obviamente pretenden un golpeo.
A través de los medios hemos escuchado
llamadas telefónicas de Raúl Salinas de Gortari, de
Elba Esther Gordillo, visto
videos íntimos de Almoloya y
documentos, presuntamente confidenciales de la secretaría de Hacienda y dependencias estadounidenses, e incluso tarjetas informativas de instituciones de seguridad nacional.
A Pedro Ferriz de Con le filtraron un dato erróneo en 1995 sobre depósitos realizados por el entonces director de la revista
Proceso, Julio Scherer, lo que llevó al ahora director de
Imagen a pedir disculpas públicas. Otra filtración errónea con datos del
Instituto Federal Electoral hizo caer en la
equivocación a otro periodista de Proceso, Carlos Marín, hoy uno de los directores del diario
Milenio.
El 23 de febrero, la oposición al liderazgo del
Partido Verde Ecologista de México difundió a través del informativo de Carmen Aristegui y Javier Solórzano en canal 52 de Multivisión,
el video donde se "chamaqueaba" a Jorge Emilio González Martínez, el "niño verde", quien realizaba una transacción ilegal que le dejaría una ganancia de 2 millones de dólares.
Posteriormente, el 1 de marzo, el periodista Joaquín López Dóriga dio a conocer los videos en los cuales se muestra al ex secretario de finanzas del gobierno del DF,
Gustavo Ponce Meléndez jugando en el casino del hotel Bellagio de Las Vegas.
Casos diferentes, en el caso de Aristegui y Solórzano se evidenció la fuente y la razón, la contienda interna en el PVEM, en el segundo, una fuente desconocida hasta el momento usaron a López Dóriga para dar a conocer algo común en la burocracia mexicana, la corrupción, la vida ostentosa de un funcionario.
Un tercer caso que desató
la crisis en el gobierno del DF, fue la entrega de otro video más, este del asambleista René Bejarano recibiendo miles de pesos entregados por el empresario Carlos Ahumada. La entrega fue un servicio tipo entrega de pizzas por parte del
diputado panista Federico Döring, la historia la conocemos.
Ninguno de los tres casos fue una investigación, sino filtraciones con objetivos muy claros.
Ciro Gómez Leyva al presentar la filtración
de las llamadas entre perredistas
Pero hay más, en la edición de este martes 12 de octubre, la redacción del noticiario
CNI Noticias recibió el aviso de existir unas grabaciones de funcionarios y legisladores perredistas en vísperas del escándalo protagonizado por los diputados del sol azteca en la Cámara de Diputados.
El subsecretario de gobierno capitalino
Martí Batres admite los avisos de la asambleista Alejandra Barrales sobre una fiesta con un gran pastel, léase escándalo en la cámara con una pancarta gigante, y por otro lado, Bejarano le dice a su esposa, la diputada Dolores Padierna "no hay que ceder".
"Organicé una fiestas", dice Barrales al subsecretario
de gobierno capitalino Martí Batres
En todos los casos se está manejando a los periodistas a costa de información sacada de las cloacas del poder, y los periodistas lo dan como primicia para desatar escándalo tras escándalo, que en última instancia han tenido un fin muy claro, principalmente los que golpean al jefe de gobierno capitalino Andrés Manuel López Obrador.
¿Quién investiga si las llamadas fueron un trabajito de los panistas, que tienen en este momento los recursos, o los priistas que manejaron por años la información secreta y supieron mover sus orejas a diestra y siniestra?
Nuevamente la noticia es el escándalo desatado por la llamada, es más fácil para los medios soltarse sobre el dato de las llamadas, pero parece que a nadie le importa que México esté nuevemente en los tiempos de un gobierno absolutista que manea a su antojo los medios y los recursos de seguridad nacional.
No hay que ceder: Bejarano
La respuesta del secretario de Gobernación Santiago Creel sobre su rechazo a que el
Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) sea el protagonista del espionaje es un insulto, no solo para los periodistas sino para los cientos de miles de espectadores del caso. O qué, ¿lo iba a admitir?
En el último lustro los medios han sido el medio indicado para atacar desde el anonimato y por estos lados, los lectores, radioescuchas y televidentes, han sido testigos del lodazal filtrado en los noticiarios. ¿Han faltado los periodistas a uno de los recursos como es la investigación como para que los grandes golpes sean a través de filtraciones?.
Estos lodazales están encaminados, y a la fecha, causan un impacto indudable en la percepción que se tiene de las autoridades y los políticos. Estas filtraciones, al menos este año han dado en el blanco, o mejor dicho han dado en el amarillo y negro.
Imágenes tomadas del noticiario CNI Noticias de Canal 40
Físicamente, toda la zona poblacional tiene una reserva arqueológica que sólo los expertos pueden apreciar, (a 40 kilómetros a la redonda partiendo de las pirámides de El Tajín, es posible encontrar ídolos de piedra y juguetes prehispánicos, en la Ciudad de los Dioses debe ser algo similar).
Falta iniciativa de los mexicanos y creatividad es aprovechada por esta trasnacional, así de fácil, la culpa no es toda de Wal Mart.
La empresa en México, que ha distribuido unas 664 sucursales en 66 ciudades del país ha sido demandada por discrimación en varias ocasiones, ha tenido sobre sus jurídicos la chamba de defenderse de la mayor demanda colectiva en la historia empresarial, además de ser obligada a pagar multas millonarias por la misma razón en Europa (2.6 millones de euros por demandas presentadas en su contra por violaciones de la Ley de Limpieza de Aguas), entre otras acusaciones.
En el mundo, la cadena tiene más de 1.5 millones de empleados, y tiendas en Puerto Rico, Canadá, Argentina, Brasil, China, Corea del Sur, Alemania y el Reino Unido, es según los expertos, una empresa-nación.
Ahora, cuánta conveniencia incumbe a los mexicanos. Seguramente la empresa dará unos 100 empleos o quizás unos 150 trabajos de los cuales unos 10, será muy bien pagados, los otros, por necesidad, algunos teotihuacanos serán contratados con el salario mínimo correspondiente a la zona C establecida por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos del gobierno (la más baja) que entre cajeros y empleados de anaqueles les corresponden unos 60 pesos diarios en promedio (el equivalente a una y media cajita feliz de McDonalds o 5 dólares)
Las grandes bolsas no se quedan en México, si acaso para seguir dando más salarios mínimos, las grandes cuentas se van a la sede de la tienda para acrecentar las utilidades de los accionistas a nivel nacional e internacional.
Hay una infinita distancia entre la aportación que hace el pintor Francisco Toledo a la cultura del fast food estadounidense a lo que pueden aportar la hamburguesa, el hotdog y la Coca Cola a cualquier región mexicana.
La visión de la cultura dominante es lo que nos ha hecho los conquistados, pensar en que debamos ponerles hamburgueserías a los gringos en los sitios arqueológicos es ponernos a servirlos y por ser los empleados de más bajo nivel siempre hemos estado bajo las condiciones del otro. Nuevamente la iniciativa. (No pediría taquerías en Argentina para el turismo mexicano que viaja a Buenos Aires).
La riqueza estadounidense se aprovecha muy bien por los mexicanos, la cultura que han aportado con las invenciones, su inteligencia y su ambición de conocimiento los ha llevado a ser los líderes de los recursos que sí son bienvenidos y que no nos quitan nada, como internet, la tecnología del esparcimiento o los beneficios que nos dan los expertos de la salud.
Esa cultura si es bienvenida, y nada tiene que ver con lo "rojillo", "comunistoide" o "rebelde". Un Wal Mart, un McDonalds, un KFC, siempre serán bienvenidos en los lugares idóneos, en las plazas comerciales establecidas donde saben bien aprovechar los bajos salarios mexicanos y los beneficios que da el gobierno panista-priista para realizar transacciones sin pagar impuestos (Citibank-Banamex).
Wal Mart es el mayor vendedor al por menor del mundo, tiene más de 6 mil sucursales en el mundo, Teotihuacán solo hay uno y no le hace falta una tienda comercial. Wal Mart es negocio, Teotihuacán historia y aun la desconocemos.